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CustodiaRevenue

Ya casi nadie firma un pagaré.

El cliente acerca el reloj, la terminal suena y la venta terminó en dos segundos. Para el comercio es mejor: menos fila, menos papel, menos errores de captura. Pero cambió, sin avisar, qué cosa te defiende cuando esa venta se disputa.

Durante años la prueba de una venta presencial fue el papelito firmado. Hoy, en un pago sin contacto, lo que sostiene el caso es otra cosa: que la operación se haya autenticado en el chip o en el teléfono del cliente, y lo que registre tu terminal sobre cómo se hizo el cobro. Eso no está en un cajón de tu tienda. Está del lado de tu banco o tu adquirente, y hay que saber pedirlo.

El punto práctico es incómodo: si tu procedimiento para disputas todavía dice «buscar el voucher firmado», está describiendo una tienda que ya no existe. Vale la pena preguntar hoy qué guarda tu adquirente de cada transacción, cuánto tiempo lo guarda y cómo se solicita. Antes de necesitarlo.