El cliente quiere llevarse un sillón de $18,000 y la terminal rechaza el cargo.
Para no perder la venta, se cobra en dos: $9,000 y $9,000. Pasan los dos.
Parece una solución. Pero dividir una sola venta en varios cargos para que la terminal los acepte va contra las reglas de las marcas de tarjeta, y en una disputa pesa en contra: el banco ve dos cargos seguidos que nadie autorizó como uno solo.
Si el cargo completo se rechaza, el banco del cliente dijo que no. Lo que sí se puede hacer: pedir otra forma de pago, cobrar con otra tarjeta, o pactar por escrito un anticipo y un saldo en fechas distintas, con el comprobante de cada uno.
Una venta salvada hoy no sirve si se pierde en una disputa dentro de dos meses.