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CustodiaRevenue

La venta de hoy se disputa en diciembre.

Es la parte incómoda de la temporada alta. El Buen Fin y las compras de Navidad llenan noviembre de ventas, y los contracargos de esas ventas no llegan entonces: llegan semanas después, cuando el cliente revisa su estado de cuenta con calma, o cuando el regalo no era lo que esperaba.

Eso mueve dos cosas. La primera, el equipo: el pico de disputas cae justo en las semanas de menos gente, entre vacaciones y puentes. La segunda, el dinero: el adquirente debita esos cargos en enero, cuando la caja ya venía apretada de por sí.

Lo que se puede hacer se hace antes, no cuando llega el aviso. Revisar que el nombre del comercio en el estado de cuenta sea reconocible. Guardar desde ahora la evidencia de cada venta grande, no solo de las dudosas. Y dejar decidido quién arma los expedientes en diciembre, porque en esas fechas la respuesta suele ser «lo vemos en enero», y para entonces el plazo ya corrió.

La temporada alta se prepara dos veces: una para vender y otra para lo que llega después de vender.