¿Cuántos contracargos tuviste el mes pasado?
Es la pregunta que más veces se queda sin respuesta. No porque nadie lleve la cuenta, sino porque cada uno llegó por su lado: uno lo vio finanzas en el estado de cuenta, otro lo contestó atención a clientes, y de un tercero nadie se enteró hasta que el banco descontó.
Sin ese número no se puede hacer casi nada. No sabes si el problema creció o se está calmando, no sabes qué producto o qué canal los concentra, y no puedes decir si lo que cambiaste el mes pasado sirvió de algo.
Por eso lo primero que hacemos con un comercio no es pelear disputas: es ponerlas todas en un mismo lugar, cada una con su motivo y su resultado. Ahí casi siempre aparece que dos o tres causas explican la mayoría — y esas sí se pueden atacar.